lunes, febrero 12, 2007

No es lo que pensas

Hoy estuve jugando con Homero, el gatito de mis hijos, y como resultado de los juegos tengo el brazo derecho con varios rasguños. Al principio no se notaban, pero ahora sí. Tanto que he tenido que explicar varias veces a diferentes curiosos. Lo llamativo es que ninguno me creyó! Seré menos creíble que Marley hablando de su novia?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y por que no deberían creerte? Yo no te creeria si me decis que te lo hizo pasionalmente una mujer. Pero si te creeria que te araño Pablete

Anónimo dijo...

Se produjo la cumbre Guso-Homero que es como el encuentro Guemes-San Martín pero del mundo animal

Anónimo dijo...

Absolutamente