Hoy fui a una ferretería y me sentí tan extraño como Vilas hablando con humildad. Como Nimo en una gala del Colón. Digo, no es un lugar al que haya ido muchas veces en mi vida. Es extraño el olor, la ténue iluminación, los objetos colgantes. Yo tengo un lema para todas las tareas manuales de la casa: no sé, no me gusta y no me interesa aprender. No paso de colgar un cuadro o cambiar una lamparita. Pero, hoy se me dió por lijar una mesa y pintarla. Y ahí estaba parado frente a un mundo desconocido. Para alguien que gusta de estas tareas, debe ser como una juguetería para adultos, para donde mires hay para elegir algo, y todo diferente. De centavos a cientos de pesos. Y ahí estaba yo, acomodando el cuerpo a lo desconocido. Sí, verme en la ferretería es como ver a Bush con la paloma de la paz, en sus manos. Es como escuchar decir algo inteligente de Marley, no Bob, el de Telefé. Y en este contexto pedí lijas. "Claro, de las comunes" respondí al amable ferretero. Porque, con sinceridad, nunca me había puesto a pensar qué tipos de lijas existen. Y con media mesa lijada, pienso qué efímera la vida de la lija!
martes, marzo 06, 2007
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7 comentarios:
Convengamos que no sabés ni cambiar una bombita de luz, menos artes mayores. Peras al olmo no. Tambien te asombrarias mucho en una oficina, en uan cocina de restaurante y en una cancha de futbol ni te cuento.
Peras al olmo, no.
La única tarea manual que haces en tu casa es toquetearte mirando la revista Para Ti
Cacho:
No en casa no se compra la revista Para ti.
Lorena:
No estaría tan perdido como vos en una biblioteca.
EL autor.
Yo tengo una lija....
Porque no venis aca y me ... ahhh dice lija .. jajaj , perdon !
Marley es el boludo más inteligente que conozco.
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