Hoy me desperté a las 10 de la madrugada. Sí, para mi un domingo a las 10 es algo así como una dimensión desconocida. Un territorio casi vírgen. Desde que mis hijos eran bebotes que no me despertaba a esta hora. Vivo sobre una avenida, por lo tanto que haya luz solar y no se escuchen colectivos, autos, motos es como tener un control remoto cósmico y poder poner mute a la ciudad. Les hice el desayuno a mis cucuruchos, se los llevé a la cama y sentí un aroma tan especial, el de la felicidad.
domingo, marzo 04, 2007
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2 comentarios:
Y cuantas tazas rompiste ? o ya estan resignados y son de plastico?
te estas poneindo muy viejo pilu... en cualquier momento te despertas a las 8 y salis con los jubilados a leer el diario a la plaza
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