David Ogilvy iba en su auto a su agencia, en el camino, vió a un chico llorando en una esquina. Frenó su marcha, descendió de su móvil y le pregunto: qué te pasa? por qué llorás? - no tengo para comer! respondió el niño entre lágrimas. Ogilvy lo subió a su auto y le dijo: te voy a comprar el desayuno y te daré un trabajo, yo tengo una agencia de publicidad importante y podés cuidar los autos de mis empleados. Al terminar el día, el chico ya no estaba en la playa de la agencia.
Al día siguiente, en la misma esquina lo volvió a encontrar, otra vez, llorando. Indignado bajó de su auto y le dijo: no tenés derecho a llorar, yo ayer te di un trabajo! El chico lo miró y le dijo: usted para vivir hace comerciales de televisión, yo lloro.
Bien, hace pocos días escucho Llorar a Caro (16), la hija que la vida me dió, hermana de mis hijos. Hablaba con su novio por tel, encerrada en el baño. Me partía el alma. Y comentándole esto a Cami (13) me responde: (con voz de te voy a contar como son las cosas) papá, caro es mujer. Las mujeres cuando peleamos con nuestros novios, lloramos. Tuve ganas de hacerle un par de preguntas más pero me sentí Homero charlando con Lisa.

4 comentarios:
Las mujeres tienen la particularidad de hacerse las estoicas cuando las dejas y llorar cuando te dejan.
el llanto es para que el tipo se sienta mal y haga lo que sea con tal de no escuchar ese sonido insoportable
el llanto manipulador.
igual, no entiendo lo del pendejo...
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